Áreas de Práctica

SUCESIONES

Cuando una persona fallece y deja derechos y bienes a su nombre, es necesario iniciar un proceso judicial llamado “Sucesión”.
Dicho proceso tiene dos objetivos y finalidades bien delimitados por la ley.
​El primero es la determinación de quiénes son las personas que deben recibir dichos bienes y derechos, a estas personas la ley las denomina “Herederos”.
En segundo lugar, la transmisión a dichas personas de los bienes y derechos.
​Por lo que es necesario contar con un asesoramiento jurídico adecuado, a los fines de iniciar dicho proceso, el cual SOLO LO PUEDEN REALIZAR ABOGADOS MATRICULADOS.

PREGUNTAS FRECUENTES:

La sucesión es la transmisión de los derechos activos y pasivos del fallecido al cónyuge sobreviviente, a los descendientes o ascendientes de la persona muerta, y a los instituidos por testamento hecho antes de morir.

Dependiendo de si la persona que falleció (Causante lo llama la ley) dejó Testamento o no, se puede clasificar en Testamentaria o Ab Intestato (Es decir sin testamento).

La herencia está formada por todos los bienes y deudas que forman el patrimonio del fallecido. El heredero sólo es responsable por el pago de las deudas hasta el valor de los bienes existentes en la sucesión.

Los herederos están previstos en la ley o son designados por testamento. Los herederos previstos en la ley son los forzosos (hijos, cónyuge o padres del fallecido), quienes no pueden ser privados de la herencia, y los no forzosos (parientes del fallecido hasta el cuarto grado -hermanos, sobrinos, tíos y primos-) en los casos en los que no haya herederos forzosos ni testamentarios. Los herederos testamentarios son aquellos instituídos a través de un testamento por la persona en vida. También se pueden nombrar legatarios, lo que se produce cuando se deja un legado.

Hay dos tipos de testamento:
• Ológrafo, hecho íntegramente de puño y letra de la persona en vida. Es simple, económico, pero fácil de destruir y modificar por terceros.
• Por acto público, hecho ante escribano público mediante escritura pública y tres testigos. Es oneroso.

Siempre se debe iniciar la sucesión, incluso si hay un testamento, ante el juez que corresponda al último domicilio del testador. En este caso se la denomina «sucesión testamentaria».

El testador puede disponer solamente del porcentaje que indica la ley sin afectar la legítima, es decir: a la parte de los bienes que le corresponde por ley a los herederos forzosos. Así, en caso de existir descendientes (hijos del fallecido), el testador sólo puede disponer para los herederos testamentarios del 33% del patrimonio. En caso de que haya ascendientes (los padres del difunto), el testamento puede abarcar hasta el 50% de los bienes. Cuando el heredero forzoso es el/la cónyuge, el testador puede disponer del 50% de sus bienes. En los casos en que sólo hay herederos no forzosos, el testamento puede incluir la totalidad de los bienes de la herencia.

Los bienes gananciales son los que forman parte de la «sociedad conyugal», es decir, los que se adquirieron mientras el fallecido haya estado casado. El cónyuge que sobrevive al otro recibirá la mitad de los bienes como parte de la sociedad conyugal (no como heredera/o), y la totalidad si no hay descendientes ni ascendientes (ni hijos ni padres del fallecido). En caso de que haya hijos, esa otra mitad se divide entre la cantidad de hijos por partes iguales. Si no hay hijos pero sobreviven los padres del difunto, reciben el 50% de la herencia cada uno o, si vive sólo uno de ellos, la totalidad. Si existen cónyuge y ascendientes, recibe el cónyuge el 5O% como socio de la «sociedad conyugal», y el otro 5O% se divide en partes iguales entre los ascendientes y el cónyuge.

Los bienes propios son los que posee cada cónyuge antes del matrimonio, o los recibidos como legado o donación aún después del matrimonio. Si hay hijos y cónyuge sobreviviente, los heredan todos por partes iguales. Si hay cónyuge y padres del difunto, heredan el cónyuge el 50%, y la otra mitad los padres. Si no hay cónyuge, pero hay hijos y ascendientes, los hijos reciben la totalidad. Cuando no hay ni ascendientes ni descendientes ni cónyuge del fallecido, lo heredan sus hermanos -si los hay-. Sino, sus tíos y sobrinos. Si no los tiene, sus primos. Si tampoco hay testamento y la herencia se encuentra vacante, lo hereda el Fisco.

Si la persona que debe heredar falleció, se le reconoce el derecho a sus descendientes de colocarse en el lugar del difunto y de esta forma, percibir lo que le hubiera correspondido a la persona muerta. Así, por ejemplo, si la sucesión es del abuelo, pero anteriormente había muerto el padre, le corresponde la herencia por representación (de su padre premuerto) a los nietos, en la exacta proporción del representado.

La ley autoriza la donación como una anticipación a la porción de la herencia respecto de los herederos forzosos. En otras palabras: deberá el donado tomar menos al momento de la sucesión, por lo que tomó demás en vida del fallecido. Si las donaciones fueron hechas a favor de terceros, deben devolverse sólo en la medida en que afectan la porción legítima de los herederos.

De no haber complicaciones (como puede ser la existencia de incapaces entre los herederos o diferencias en los nombres, por ejemplo), se demora unos 6 (seis) meses hasta concluir el procedimiento judicial.

NO la apertura del proceso sucesorio no tiene un plazo estipulado, por lo que los herederos podrán iniciarlo en el momento que lo crean conveniente.

Es la resolución que dicta el Juez en la que se declara quiénes se han presentado en la sucesión y han acreditado su vínculo hereditario mediante la presentación de las partidas respectivas. Dicha declaratoria acredita la condición de heredero respecto del difunto.

NO el proceso sucesorio es de la PERSONA QUE FALLECE, quien puede tener uno o varios bienes y derechos, los cuales se transmiten todos y cada uno dentro del mismo proceso sucesorio.

DERECHO LABORAL

• Accidente de Trabajo

• Indemnizaciones por Despido

• Asesoramiento para Empresas

El derecho de las relaciones que surgen de las relaciones de trabajo, desde hace 60 años a esta parte ha ido variando y ampliando las facultades, deberes y derechos de los trabajadores y empresarios, que se necesita de un adecuado asesoramiento jurídico laboral, a los fines de tener una información actualizada, veraz y certera de que es lo más conveniente para el trabajador o para el empresario a los fines de tomar una decisión acertada de los caminos a seguir ante un eventual conflicto.

DERECHO DE FAMILIA

• Cuota Alimentaria

La Cuota Alimentaria:
Comprende la satisfacción de las necesidades de los hijos de manutención, educación, esparcimiento, vestimenta, habitación, asistencia, gastos por enfermedad y los gastos necesarios para adquirir una profesión u oficio. Los alimentos están constituidos por prestaciones monetarias o en especie y son proporcionales a las posibilidades económicas de los obligados y necesidades del alimentado.
El Modo de cumplimiento:
La prestación se cumple mediante el pago de una renta en dinero, pero el obligado puede solicitar que se lo autorice a solventarla de otra manera, si justifica motivos suficientes.
El Pago de la Cuota Alimentaria:
Los pagos se deben efectuar en forma mensual, anticipada y sucesiva pero, según las circunstancias, el juez puede fijar cuotas por períodos más cortos.

PREGUNTAS FRECUENTES:

Alimentos provisorios. Desde el principio de la causa o en el transcurso de ella, el juez puede decretar la prestación de alimentos provisionales, y también las expensas del pleito, si se justifica la falta de medios.

El pariente que pide alimentos debe probar que le faltan los medios económicos suficientes y la imposibilidad de adquirirlos con su trabajo, cualquiera que sea la causa que haya generado tal estado.

Los alimentos se deben desde el día de la demanda o desde el día de la interpelación del obligado por medio fehaciente, siempre que se interponga la demanda dentro de los seis meses de la interpelación.

Las tareas cotidianas que realiza el progenitor que ha asumido el cuidado personal del hijo tienen un valor económico y constituyen un aporte a su manutención.

La obligación de prestar alimentos a los hijos se extiende hasta los veintiún años, excepto que el obligado acredite que el hijo mayor de edad cuenta con recursos suficientes para proveérselos por sí mismo.

Hijo mayor que se capacita. La obligación de los progenitores de proveer recursos al hijo subsiste hasta que éste alcance la edad de veinticinco años, si la prosecución de estudios o preparación profesional de un arte u oficio, le impide proveerse de medios necesarios para sostenerse independientemente. Pueden ser solicitados por el hijo o por el progenitor con el cual convive; debe acreditarse la viabilidad del pedido.

El Artículo 665 del Nuevo Código Civil y Comercial reza que la mujer embarazada tiene derecho a reclamar alimentos al progenitor presunto con la prueba sumaria de la filiación alegada.

• Régimen de Comunicación

• Cuidados Personales

• Plan de Prentalidad

• Divorcio Vincular

PREGUNTAS FRECUENTES:

Atraves del Patrocinio letrado de un abogado de su confianza al Juzgado, en donde el divorcio se decreta judicialmente a petición de ambos o de uno solo de los cónyuges.

Toda petición de divorcio debe ser acompañada de una propuesta que regule los efectos derivados de éste; la omisión de la propuesta impide dar trámite a la petición.

La propuesta debe incluir en el caso de existir Menores:

A) quien se adjudica la Sede del Hogar Conyugal;
B) La Cuota Alimentaria (importe o porcentaje respecto del salario);
C) Régimen de Comunicación;
D) Cuidados Personales, quien se queda a cargo de los menores en la mayoría del tiempo. Puede exclusivo o compartido por ambos progenitores, los Cuidados Personales de los menores

Si el divorcio es peticionado por uno solo de los cónyuges, el otro puede ofrecer una propuesta reguladora distinta.
Al momento de formular las propuestas, las partes deben acompañar los elementos en que se fundan; el juez puede ordenar, de oficio o a petición de las partes, que se incorporen otros que se estiman pertinentes. Las propuestas deben ser evaluadas por el juez, debiendo convocar a los cónyuges a una audiencia.
En ningún caso el desacuerdo en el convenio suspende el dictado de la sentencia de divorcio.

El cónyuge a quien el divorcio produce un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación y que tiene por causa adecuada el vínculo matrimonial y su ruptura, tiene derecho a una compensación. Esta puede consistir en una prestación única, en una renta por tiempo determinado o, excepcionalmente, por plazo indeterminado. Puede pagarse con dinero, con el usufructo de determinados bienes o de cualquier otro modo que acuerden las partes o decida el juez.

A falta de acuerdo de los cónyuges en el convenio regulador, el juez debe determinar la procedencia y el monto de la compensación económica sobre la base de diversas circunstancias, entre otras:

a) el estado patrimonial de cada uno de los cónyuges al inicio y a la finalización de la vida matrimonial;
b) la dedicación que cada cónyuge brindó a la familia y a la crianza y educación de los hijos durante la convivencia y la que debe prestar con posterioridad al divorcio;
c) la edad y el estado de salud de los cónyuges y de los hijos;
d) la capacitación laboral y la posibilidad de acceder a un empleo del. cónyuge que solicita la compensación económica;
e) la colaboración prestada a las actividades mercantiles, industriales o profesionales del otro cónyuge;
f) la atribución de la vivienda familiar, y si recae sobre un bien ganancial, un bien propio, o un inmueble arrendado. En este último caso, quién abona el canon locativo.

La acción para reclamar la compensación económica caduca a los seis meses de haberse dictado la sentencia de divorcio.

Atribución del uso de la vivienda. Pautas. Uno de los cónyuges puede pedir la atribución de la vivienda familiar, sea el inmueble propio de cualquiera de los cónyuges o ganancial. El juez determina la procedencia, el plazo de duración y efectos del derecho sobre la base de las siguientes pautas, entre otras:

a) la persona a quien se atribuye el cuidado de los hijos;
b) la persona que está en situación económica más desventajosa para proveerse de una vivienda por sus propios medios;
c) el estado de salud y edad de los cónyuges;
d) los intereses de otras personas que integran el grupo familiar.

En el matrimonio pueden existir Bienes Propios de cada uno de los cónyuges y Bienes Gananciales, los cuales pertenece mitad a cada uno de los cónyuges.

Son bienes propios de cada uno de los cónyuges:

a) los bienes de los cuales los cónyuges tienen la propiedad, otro derecho real o la posesión al tiempo de la iniciación de la comunidad;
b) los adquiridos durante la comunidad por herencia, legado o donación, aunque sea conjuntamente por ambos, y excepto la recompensa debida a la comunidad por los cargos soportados por ésta. Los recibidos conjuntamente por herencia, legado o donación se reputan propios por mitades, excepto que el testador o el donante hayan designado partes determinadas. No son propios los bienes recibidos por donaciones remuneratorias, excepto que los servicios que dieron lugar a ellas hubieran sido prestados antes de la iniciación de la comunidad. En caso de que el valor de lo donado exceda de una equitativa remuneración de los servicios recibidos, la comunidad debe recompensa al donatario por el exceso;
c) los adquiridos por permuta con otro bien propio, mediante la inversión de dinero propio, o la reinversión del producto de la venta de bienes propios, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si hay un saldo soportado por ésta.
Sin embargo, si el saldo es superior al valor del aporte propio, el nuevo bien es ganancial, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge propietario;
d) los créditos o indemnizaciones que subrogan en el patrimonio de uno de los cónyuges a otro bien propio;
e) los productos de los bienes propios, con excepción de los de las canteras y minas;
f) las crías de los ganados propios que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa. Sin embargo, si se ha mejorado la calidad del ganado originario, las crías son gananciales y la comunidad debe al cónyuge propietario recompensa por el valor del ganado propio aportado;
g) los adquiridos durante la comunidad, aunque sea a título oneroso, si el derecho de incorporarlos al patrimonio ya existía al tiempo de su iniciación;
h) los adquiridos en virtud de un acto anterior a la comunidad viciado de nulidad relativa, confirmado durante ella;
i) los originariamente propios que vuelven al patrimonio del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o revocación de un acto jurídico;
j) los incorporados por accesión a las cosas propias, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad por el valor de las mejoras o adquisiciones hechas con dinero de ella;
k) las partes indivisas adquiridas por cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de un bien al comenzar la comunidad, o que la adquirió durante ésta en calidad de propia, así como los valores nuevos y otros acrecimientos de los valores mobiliarios propios, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad en caso de haberse invertido bienes de ésta para la adquisición;
l) la plena propiedad de bienes cuya nuda propiedad se adquirió antes del comienzo de la comunidad, si el usufructo se extingue durante ella, así como la de los bienes gravados con otros derechos reales que se extinguen durante la comunidad, sin perjuicio del derecho a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean bienes gananciales;
m) las ropas y los objetos de uso personal de uno de los cónyuges, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si son de gran valor y se adquirieron con bienes de ésta; y los necesarios para el ejercicio de su trabajo o profesión, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad si fueron adquiridos con bienes gananciales;
n) las indemnizaciones por consecuencias no patrimoniales y por daño físico causado a la persona del cónyuge, excepto la del lucro cesante correspondiente a ingresos que habrían sido gananciales;
ñ) el derecho a jubilación o pensión, y el derecho a alimentos, sin perjuicio del carácter ganancial de las cuotas devengadas durante la comunidad y, en general, todos los derechos inherentes a la persona;
o) la propiedad intelectual, artística o industrial, si la obra intelectual ha sido publicada o interpretada por primera vez, la obra artística ha sido concluida, o el invento, la marca o el diseño industrial han sido patentados o registrados antes del comienzo de la comunidad.

El derecho moral sobre la obra intelectual es siempre personal del autor.

a) los creados, adquiridos por título oneroso o comenzados a poseer durante la comunidad por uno u otro de los cónyuges, o por ambos en conjunto, siempre que no estén incluidos en la enunciación del artículo 464;
b) los adquiridos durante la comunidad por hechos de azar, como lotería, juego, apuestas, o hallazgo de tesoro;
c) los frutos naturales, industriales o civiles de los bienes propios y gananciales, devengados durante la comunidad;
d) los frutos civiles de la profesión, trabajo, comercio o industria de uno u otro cónyuge, devengados durante la comunidad;
e) lo devengado durante la comunidad como consecuencia del derecho de usufructo de carácter propio;
f) los bienes adquiridos después de la extinción de la comunidad por permuta con otro bien ganancial, mediante la inversión de dinero ganancial, o la reinversión del producto de la venta de bienes gananciales, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge si hay un saldo soportado por su patrimonio propio. Sin embargo, si el saldo es superior al valor del aporte ganancial, el nuevo bien es propio, sin perjuicio de la recompensa debida a la comunidad;
g) los créditos o indemnizaciones que subrogan a otro bien ganancial;
h) los productos de los bienes gananciales, y los de las canteras y minas propias, extraídos durante la comunidad;
i) las crías de los ganados gananciales que reemplazan en el plantel a los animales que faltan por cualquier causa y las crías de los ganados propios que excedan el plantel original;
j) los adquiridos después de la extinción de la comunidad, si el derecho de incorporarlos al patrimonio había sido adquirido a título oneroso durante ella;
k) los adquiridos por título oneroso durante la comunidad en virtud de un acto viciado de nulidad relativa, confirmado después de la disolución de aquélla;
l) los originariamente gananciales que vuelven al patrimonio ganancial del cónyuge por nulidad, resolución, rescisión o revocación de un acto jurídico;
m) los incorporados por accesión a las cosas gananciales, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge por el valor de las mejoras o adquisiciones hechas con sus bienes propios;
n) las partes indivisas adquiridas por cualquier título por el cónyuge que ya era propietario de una parte indivisa de carácter ganancial de un bien al extinguirse la comunidad, sin perjuicio de la recompensa debida al cónyuge en caso de haberse invertido bienes propios de éste para la adquisición;
ñ) la plena propiedad de bienes cuya nuda propiedad se adquirió a título oneroso durante la comunidad, si el usufructo se consolida después de su extinción, así como la de los bienes gravados con derechos reales que se extinguen después de aquélla, sin perjuicio del derecho a recompensa si para extinguir el usufructo o los otros derechos reales se emplean bienes propios.

No son gananciales las indemnizaciones percibidas por la muerte del otro cónyuge, incluso las provenientes de un contrato de seguro, sin perjuicio, en este caso, de la recompensa debida a la comunidad por las primas pagadas con dinero de ésta.

Se presume, excepto prueba en contrario, que son gananciales todos los bienes existentes al momento de la extinción de la comunidad. Respecto de terceros, no es suficiente prueba del carácter propio la confesión de los cónyuges.

• Disolución de Sociedades Conyugales

Las relaciones de familias implican un plexo de diversas clases de conflictos que surgen en el seno de la familia, que van desde la relación con los hijos menores, como la relación de los esposos, como la relación de las Uniones Convivenciales (Ex Concubinato).
​Respecto de la relación de los padres cuando se separan respecto de los hijos menores podemos decir que los grandes temas son: la Cuota Alimentaria; Régimen de Comunicación (Visitas), Cuidados Personales que se integra todo en el llamado “Responsabilidad Parental”.
Respecto de la relación de los esposos cuando se separan, claramente el gran aspecto a resolver es el Divorcio y la Disolución de los Bienes de la Sociedad Conyugal.

DERECHO CIVIL

• Desalojos

• Accidentes de Tránsito

​Esta parte del Derecho, es una de las más importantes, donde regula la gran mayoría de los derechos y deberes del Ciudadano.

Se ha dicho que es el conjunto de normas jurídicas y principios del derecho que regulan las relaciones personales o patrimoniales, voluntarias o forzosas, entre personas privadas o públicas, tanto físicas como jurídicas, de carácter privado y público, o incluso entre las últimas, siempre que actúen desprovistas de imperium o autotutela.​
Si bien el Derecho Civil, abarca grandes temas que van desde Obligaciones, Contratos, etc, en esta Pagina Web solo incluiremos Desalojos y Accidentes de Tránsitos, dado que las demás ramas tienen su apartados propios.

DERECHO COMERCIAL

• Asesoramiento para Empresas

• Contratos

• Concursos y Quiebras

• Cobro Judicial y Extra Judicial de Deuda

​El derecho Comercial ha tenido una gran evolución con el tiempo atraves de la necesidad de efectuar contrataciones y adquisiciones de productos y servicios en el Mercado más rápidos y en forma mas eficiente.

Dicha rapidez y eficiencia implica una mayor claridad en las condiciones de contrataciones, a los fines de adoptar una contratación/adquisición acertada, es por todo ello la necesidad de un adecuado asesoramiento jurídico comercial.